|
Como profesor de Hebreo Bíblico, tengo la posibilidad de compartir la palabra de Dios con mis alumnos. Hace unas semanas, durante una clase en la que leíamos la Biblia hebrea, descubrimos que una expresión puede en realidad significar la palabra 'reiniciar'. Hoy en día, probablemente utilizamos esta palabra cuando la computadora no funciona o cuando deseamos iniciar algo nuevo en nuestra vida.
En el Viejo Testamento, cuando hablamos de 'reinicio', la expresión se refiere a algo diferente, tal como podemos apreciar en Génesis 12:1-2, por ejemplo:
" וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-אַבְרָם, לֶךְ-לְךָ מֵאַרְצְךָ וּמִמּוֹלַדְתְּךָ וּמִבֵּית אָבִיךָ, אֶל-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר אַרְאֶךָּ. וְאֶעֶשְׂךָ לְגוֹי גָּדוֹל, וַאֲבָרֶכְךָ, וַאֲגַדְּלָה שְׁמֶךָ; וֶהְיֵה, בְּרָכָה"
«Pero el SEÑOR había dicho a Abram: "Vete de tu tierra y de tu naturaleza, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré; y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición".»
Dios eligió a Abram para comenzar la nueva nación cuando decidió crear naciones en el mundo. La destrucción de Babel y la confusión de los idiomas es en realidad un "reinicio". Esto se debe a que, para el Señor, la idea de la humanidad como una sola nación no era tan buena, por lo que este tuvo que elegir. Abram, como Neo en Matrix, fue el elegido.
La expresión «haré de ti una nación grande» también aparece en Génesis 17:20, 18:18, 21:18, 46:3. Sin embargo, solo en Éxodo 32, el contexto muestra realmente un reinicio, cuando el pueblo de Israel, bajo el liderazgo de Aarón, construyó, oró y se postró ante el becerro de oro en vez del Todopoderoso, como se menciona en Éxodo 32:7-10-
"וַיְדַבֵּר יְהוָה, אֶל-מֹשֶׁה: לֶךְ-רֵד--כִּי שִׁחֵת עַמְּךָ, אֲשֶׁר הֶעֱלֵיתָ מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם. סָרוּ מַהֵר, מִן-הַדֶּרֶךְ אֲשֶׁר צִוִּיתִם--עָשׂוּ לָהֶם, עֵגֶל מַסֵּכָה; וַיִּשְׁתַּחֲווּ-לוֹ, וַיִּזְבְּחוּ-לוֹ, וַיֹּאמְרוּ, אֵלֶּה אֱלֹהֶיךָ יִשְׂרָאֵל אֲשֶׁר הֶעֱלוּךָ מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם. וַיֹּאמֶר יְהוָה, אֶל-מֹשֶׁה: רָאִיתִי אֶת-הָעָם הַזֶּה, וְהִנֵּה עַם-קְשֵׁה-עֹרֶף הוּא. וְעַתָּה הַנִּיחָה לִּי, וְיִחַר-אַפִּי בָהֶם וַאֲכַלֵּם; וְאֶעֱשֶׂה אוֹתְךָ, לְגוֹי גָּדוֹל."
«Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: "Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Presto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto". Dijo más el SEÑOR a Moisés: "Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora pues, déjame que se encienda mi furor en ellos, y los consuma; y a ti yo te pondré sobre gran gente".»
Moisés, el profeta, tuvo la oportunidad de elegir entre él y su pueblo. Dios estaba tan disgustado con el pueblo de Israel que prácticamente hizo un reinicio diciéndole a Moisés que destruiría al testarudo pueblo y volvería a empezar con Moisés. Puede que haya sido una prueba para Moisés, o no, mas Moisés de ningún modo creía que el reinicio fuera una alternativa. Los argumentos que le presentó a Dios fueron simples: le hiciste una promesa a nuestros padres, ¿qué dirán los egipcios?, y ¡este es tu pueblo, no es mío!
Por cierto, lo mismo ocurrió cuando los espías habían regresado de la Tierra Prometida, con una respuesta que casi causó que los israelitas volvieran a empezar y regresaran a Egipto. Cuando el Todopoderoso vio que su pueblo no era fiel a él ni a su promesa, le pidió una vez más a Moisés que volviera a empezar, según se menciona en Números 14:11-12-
" וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, עַד-אָנָה יְנַאֲצֻנִי הָעָם הַזֶּה; וְעַד-אָנָה, לֹא-יַאֲמִינוּ בִי, בְּכֹל הָאֹתוֹת, אֲשֶׁר עָשִׂיתִי בְּקִרְבּוֹ. אַכֶּנּוּ בַדֶּבֶר, וְאוֹרִשֶׁנּוּ; וְאֶעֱשֶׂה, אֹתְךָ, לְגוֹי-גָּדוֹל וְעָצוּם, מִמֶּנּו"ּ
«Y el SEÑOR dijo a Moisés: "¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me ha de creer con todas las señales que he hecho en medio de ellos? Yo los heriré de mortandad, y los destruiré, y de ti haré una nación más grande y más fuerte que ellos".»
Una vez más, la respuesta de Moisés es la misma, además demuestra cómo Dios puede ser enormemente misericordioso y perdonar. ¿Qué más puedo decir? Aprender Hebreo Bíblico es una experiencia fascinante y sin fin. De una expresión que parece una promesa, se puede aprender que ¡hasta 'reiniciar' no es palabra moderna!
|