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Nuestro Padre Jacobo es el tercer padre; es hijo de Isaac y nieto de Abraham. Cuando lees la Biblia hebrea, debes recordar que los nombres tienen una significación importante en la vida del héroe. Cuando estaba estudiando Hebrero Bíblico en la Universidad Hebrea de Jerusalén, tuve, y aún tengo, revelaciones sobre textos relacionados con este hermoso idioma.
Hoy conoceremos a Jacobo antes y después; antes de salir de la tierra prometida, cuando su hermano mayor Esaú descubrió que su hermano menor robó sus bendiciones; y después de regresar a la tierra junto a su familia nueva. Ambos eventos nos muestran encuentros con los ángeles. La primera aparición en el Génesis 28:10-19, como está escrito:

" וַיֵּצֵא יַעֲקֹב, מִבְּאֵר שָׁבַע; וַיֵּלֶךְ, חָרָנָה. וַיִּפְגַּע בַּמָּקוֹם וַיָּלֶן שָׁם, כִּי-בָא הַשֶּׁמֶשׁ, וַיִּקַּח מֵאַבְנֵי הַמָּקוֹם, וַיָּשֶׂם מְרַאֲשֹׁתָיו; וַיִּשְׁכַּב, בַּמָּקוֹם הַהוּא. וַיַּחֲלֹם, וְהִנֵּה סֻלָּם מֻצָּב אַרְצָה, וְרֹאשׁוֹ, מַגִּיעַ הַשָּׁמָיְמָה; וְהִנֵּה מַלְאֲכֵי אֱלֹהִים, עֹלִים וְיֹרְדִים בּוֹ. וְהִנֵּה יְהוָה נִצָּב עָלָיו, וַיֹּאמַר, אֲנִי יְהוָה אֱלֹהֵי אַבְרָהָם אָבִיךָ, וֵאלֹהֵי יִצְחָק; הָאָרֶץ, אֲשֶׁר אַתָּה שֹׁכֵב עָלֶיהָ--לְךָ אֶתְּנֶנָּה, וּלְזַרְעֶךָ. וְהָיָה זַרְעֲךָ כַּעֲפַר הָאָרֶץ, וּפָרַצְתָּ יָמָּה וָקֵדְמָה וְצָפֹנָה וָנֶגְבָּה; וְנִבְרְכוּ בְךָ כָּל-מִשְׁפְּחֹת הָאֲדָמָה, וּבְזַרְעֶךָ. וְהִנֵּה אָנֹכִי עִמָּךְ, וּשְׁמַרְתִּיךָ בְּכֹל אֲשֶׁר-תֵּלֵךְ, וַהֲשִׁבֹתִיךָ, אֶל-הָאֲדָמָה הַזֹּאת: כִּי, לֹא אֶעֱזָבְךָ, עַד אֲשֶׁר אִם-עָשִׂיתִי, אֵת אֲשֶׁר-דִּבַּרְתִּי לָךְ. וַיִּיקַץ יַעֲקֹב, מִשְּׁנָתוֹ, וַיֹּאמֶר, אָכֵן יֵשׁ יְהוָה בַּמָּקוֹם הַזֶּה; וְאָנֹכִי, לֹא יָדָעְתִּי. וַיִּירָא, וַיֹּאמַר, מַה-נּוֹרָא, הַמָּקוֹם הַזֶּה: אֵין זֶה, כִּי אִם-בֵּית אֱלֹהִים, וְזֶה, שַׁעַר הַשָּׁמָיִם. וַיַּשְׁכֵּם יַעֲקֹב בַּבֹּקֶר, וַיִּקַּח אֶת-הָאֶבֶן אֲשֶׁר-שָׂם מְרַאֲשֹׁתָיו, וַיָּשֶׂם אֹתָהּ, מַצֵּבָה; וַיִּצֹק שֶׁמֶן, עַל-רֹאשָׁהּ. וַיִּקְרָא אֶת-שֵׁם-הַמָּקוֹם הַהוּא, בֵּית-אֵל; וְאוּלָם לוּז שֵׁם-הָעִיר, לָרִאשֹׁנָה."
«Y Jacobo salió de Beersheba y fue a Jarán. Y se encontró con un lugar y permaneció allí toda la noche porque el sol ya se había puesto; y tomó las piedras de ese lugar y las usó de almohada y durmió en aquel lugar. Y soñó y vio una escalera apoyada en la tierra y su cima alcanzaba el cielo; y observó los ángeles de Dios ascendiendo y descendiendo por ella. Y he aquí al SEÑOR, en la cima de ella, quien dijo: yo soy el SEÑOR Dios de Abraham tu padre y el Dios de Isaac: la tierra en la que estás acostado te la daré a ti y a tu simiente; y tu simiente será como el polvo de la tierra, y te multiplicarás al oeste, y al este, y al norte, y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. Y he aquí, yo soy contigo, y yo te guardaré por dondequiera que fueres, y yo te volveré a esta tierra; porque no te dejaré hasta tanto que hayas hecho lo que te he dicho. Y Jacobo despertó de su sueño, y dijo: ciertamente el SEÑOR está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán espantoso es este lugar! Esto no es otra cosa que la casa de Dios y esta la puerta del cielo. Y Jacobo se levantó temprano en la mañana, y tomó las piedras que había usado como almohada, y construyó un pilar y ungió con aceite su parte superior. Y llamó a aquel lugar Bethel: aunque el nombre original de la ciudad era Luz».
De noche, mientras dormía, Jacobo vio la jerarquía del mundo de Dios. En la cima de la escalera, encontramos al Señor, mientras que los ángeles suben y bajan para mostrar a Jacobo que pueden estar tanto en el cielo como en la tierra. En este instante, luego de una noche de sueños, Jacobo descubre a Dios y también es bendecido su futuro. Como todos los héroes de la Biblia que respetan a Dios, Jacobo tomó la piedra que había utilizado como almohada y ungió el lugar que hoy es conocido como la casa de Dios. (Bet-el, en hebreo: בֵּית-אֵל) El segundo encuentro con un ángel (véase también Oseas 12:5) tiene lugar cuando Jacobo regresa de lo de su suegro, tal como podemos leerlo en el Génesis 32: 23-32-

"וַיָּקָם בַּלַּיְלָה הוּא, וַיִּקַּח אֶת-שְׁתֵּי נָשָׁיו וְאֶת-שְׁתֵּי שִׁפְחֹתָיו, וְאֶת-אַחַד עָשָׂר, יְלָדָיו; וַיַּעֲבֹר, אֵת מַעֲבַר יַבֹּק. וַיִּקָּחֵם--וַיַּעֲבִרֵם, אֶת-הַנָּחַל; וַיַּעֲבֵר, אֶת-אֲשֶׁר-לוֹ. וַיִּוָּתֵר יַעֲקֹב, לְבַדּוֹ; וַיֵּאָבֵק אִישׁ עִמּוֹ, עַד עֲלוֹת הַשָּׁחַר. וַיַּרְא, כִּי לֹא יָכֹל לוֹ, וַיִּגַּע, בְּכַף-יְרֵכוֹ; וַתֵּקַע כַּף-יֶרֶךְ יַעֲקֹב, בְּהֵאָבְקוֹ עִמּוֹ. וַיֹּאמֶר שַׁלְּחֵנִי, כִּי עָלָה הַשָּׁחַר; וַיֹּאמֶר לֹא אֲשַׁלֵּחֲךָ, כִּי אִם-בֵּרַכְתָּנִי. וַיֹּאמֶר אֵלָיו, מַה-שְּׁמֶךָ; וַיֹּאמֶר, יַעֲקֹב. וַיֹּאמֶר, לֹא יַעֲקֹב יֵאָמֵר עוֹד שִׁמְךָ--כִּי, אִם-יִשְׂרָאֵל: כִּי-שָׂרִיתָ עִם-אֱלֹהִים וְעִם-אֲנָשִׁים, וַתּוּכָל. וַיִּשְׁאַל יַעֲקֹב, וַיֹּאמֶר הַגִּידָה-נָּא שְׁמֶךָ, וַיֹּאמֶר, לָמָּה זֶּה תִּשְׁאַל לִשְׁמִי; וַיְבָרֶךְ אֹתוֹ, שָׁם. וַיִּקְרָא יַעֲקֹב שֵׁם הַמָּקוֹם, פְּנִיאֵל: כִּי-רָאִיתִי אֱלֹהִים פָּנִים אֶל-פָּנִים, וַתִּנָּצֵל נַפְשִׁי. וַיִּזְרַח-לוֹ הַשֶּׁמֶשׁ, כַּאֲשֶׁר עָבַר אֶת-פְּנוּאֵל; וְהוּא צֹלֵעַ, עַל-יְרֵכוֹ. עַל-כֵּן לֹא-יֹאכְלוּ בְנֵי-יִשְׂרָאֵל אֶת-גִּיד הַנָּשֶׁה, אֲשֶׁר עַל-כַּף הַיָּרֵךְ, עַד, הַיּוֹם הַזֶּה: כִּי נָגַע בְּכַף-יֶרֶךְ יַעֲקֹב, בְּגִיד הַנָּשֶׁה."
«Y los tomó, y los pasó por el arroyo, y envió lo que tenía. Y Jacobo se quedó solo, y luchó con él un hombre hasta que el alba llegó. Y cuando el hombre vio que no podía con él, tocó la palma de su muslo, y la palma del muslo de Jacobo se descoyuntó luchando con él. Y dijo: déjame ir, que el alba ya llegó. Y él dijo: no te dejaré ir, si no me bendices. Y él le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacobo. Y él dijo: no se dirá más tu nombre Jacobo, sino Israel; porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacobo le preguntó, y dijo: dime ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y Jacobo llamó el nombre de aquel lugar Peniel: porque vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. Mientras pasaba por Peniel el sol salió y se detuvo por su muslo. Por eso, los hijos de Israel no comen, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en la palma del muslo; porque tocó la palma del muslo de Jacobo en el tendón que se contrajo».
El lugar donde se produjo la lucha (maavak en hebreo) era yabok. Con la traducción de King James, no se puede apreciar la conexión que hizo entre el nombre de Jacobo, el lugar donde luchó con el ángel y la acción en sí misma (la lucha). Hoy en día, en mi calidad de profesor de Hebreo Bíblico, puedo decirles que luego de dos meses de estudio mis alumnos pueden sentir esa revelación que tuve en la universidad. Todos saben que las dos historias anteriores pueden enseñarte por qué ¡todos merecen conocer el idioma hebreo! Nos vemos en clase. Sinceramente: Eli Dahan
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